miércoles, 17 de agosto de 2011

La anciana

Marcos iba cansado, no tanto por los días de cabalgadura, sino por la traición; la ingratitud le agobiaba.  Estaba seguro de haber herido de muerte a su primo, el capitán Osuna, del piquete de dragones del rey, por haber querido abusar de Marta, su mujer, ella misma se lo había dicho llorando.  Pero no lo tenía del todo claro −todo en su mente era nebuloso−, lo que sí tenía presente era que el otro quiso abofetearlo con su guante ¡en su propia casa! Y en un impulso rabioso le hundió su propio puñal en el vientre.  Sin más que hacer corrió a su caballo.
Se acercó a un pequeño río, desmontó y dejó que la bestia saciara la sed mientras él lavaba su cabeza y se tiraba en la grama.  La tarde caía con todos sus ruidos, el murmullo del agua que pasaba, los trinos, el fulgor dorado en los follajes y su cansancio.  No supo en qué momento se quedó dormido hasta que el frío de la noche le hizo despertar, vio el cielo tachonado de estrellas y se alarmó al no ver a su caballo.
Comenzó a caminar bordeando el riachuelo con los oídos atentos a cualquier ruido de su caballo, pero nada.  Más adelante divisó una pequeña ¿cabaña, cobertizo, casa?  Con dos ventanas iluminadas y el techo de dos aguas.  Al acercarse notó que era una cabaña y, en lugar de ir a la puerta, prefirió ir en silencio a husmear por las ventanas.  Adentro, una anciana parecía dormitar en una mecedora.  Sobre una mesa un quinqué y en una de las paredes una pequeña lámpara cuyo aceite estaba terminándose.  Decidió esperar por si aparecía alguien más, pero después de un largo rato fue hasta la puerta y tras dos palmadas en el postigo la puerta cedió.
La anciana se volteó a él.
−¿Qué haces allí? −Le dijo sonriente.
−Mi caballo −fue lo único que atinó a decir Marcos mientras la anciana le hacía un gesto con su mano para que pasara.
−Siéntate, estarás cansado −él asintió en silencio, se sentó y ella sirvió de una jarra un vaso de vino, la llama del quinqué tembló.
−No me quedaré aquí −advirtió mientras daba un gran trago al vaso de metal−. Tengo que seguir mi camino.
La anciana fue a sentarse en otra silla a su diestra y del mismo vaso dio un sorbo y tosió.
−Lo hacía mi marido.
Él convino en dar una pequeña charla y luego marcharse.
−¿Murió?  −Ella asintió mirándolo fijamente a los ojos, luego resolvió−  Se fue cuando mataron al capitán Osuna.
Marcos se puso de pie intempestivamente casi tirando la silla y sintiéndose en una trampa.
−¿Qué te pasa?  Eso fue hace más de veinte años.  Entonces vinieron con sus fusiles y botas a buscar y revolverlo todo −hizo un pequeño silencio, sonrió y añadió misteriosa−.  Un tonto que simplemente escapó.  Nunca más regresó.
Quizás él, en su huida, había estado dando vueltas en círculos y los del piquete llegaron allí con la noticia buscándolo y la anciana creía que eso había pasado hacía mucho tiempo.  Volvió a sentarse.
−Lo siento mucho.
−¿Por el vino, tu caballo, el capitán Osuna? ¿Qué es lo que sientes mucho?
−Lo de su marido −dijo llevando el vaso a su boca.
−Marcos era un tonto −él volvió a alarmarse, ¿fue coincidencia su nombre?−.  No sé de dónde sacaría que su primo, porque eran primos con el capitan Osuna, quería violarme ¡no!  Que tenía relaciones con él.  Eso me dijiste una vez borracho.  Entonces yo me iba a acostar y −Marcos sintió un vacío en el estómago− te dejaba hablando solo.
−Pero eso fue hace mucho tiempo −dijo ignorando la tontería de la anciana que a veces creía que hablaba con su marido muerto.
−Sí, y nunca lo volví a ver −la siguiente frase lo paralizó−.  Hasta hoy.
−¿Está aquí?  −Dijo temblando.
−Por supuesto que está aquí.  No te enteras de nada.
Marcos se levantó y entonces, y sólo entonces, reconoció en la anciana a Marta, su mujer, y volvió a sentarse.
−Ya me reconociste, ¿verdad?  −Marcos asintió con la cabeza−. 
La mujer se puso de pie, caminó hacia la ventana y se lo dijo.
−Juré que no me movería de aquí hasta que regresaras, y Marta tuvo y tiene palabra −Marcos comenzó a envejecer, lo notó en sus manos−.  Se llevaron mi cuerpo, pero yo me quedé aquí a esperarte.
Cuando ella se volteó al viejo Marcos el quinqué y la lámpara en la pared se apagaron.


50 comentarios:

  1. Julio entusiasmado relato gracias por su visitas feliz semana.
    Saludos desde
    Abstracción textos y Reflexión.

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  2. Todavía estoy temblando...
    Un cuento impactante. Pobre capitán, muerto en vano. En realidad, no fue en vano, su caída sirvió para que usted nos diera esta maravillosa historia, con un final a la altura, como siempre.
    Saludos.

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  3. Intrigante...me acorraló desde el principio hasta el final, fue una experiencia bárbara...
    gracias por eso, un abrazo para vos

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  4. Hola Julio!!
    Me has tenido en vilo todo el relato y la tensión iba en aumento conforme llegaba al final,tremendo final!!!

    Mis felicitaciones maestro,eres muy pero que muy bueno!!!

    Un besito acompañado de abrazo(para que resulte más solemne,jaja)

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  5. Estimado Don Julio, tremenda historia llena de suspenso e intriga, es un paseo medieval en tiempos contemporáneos, es un delite recorrer las letras de hablapalabra. Felicitaciones!

    Con mucho aprecio,

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  6. Uff Julio, tremendo relato.

    Besos desde el aire

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  7. Sin duda, una trama apasionante, con un final magnífico para el relato.
    Saludos.

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  8. Fascinante, siempre manteniéndonos en tensión hasta el final.

    Pobre capitán, morir por nada.

    Un abrazo

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  9. Una historia muy impactante y ambientada en la edad Media, mi rama favorita jaja.
    Un abrazo Julio

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  10. Qué ritmo trepidante, me has tenido sin tragar un buen rato. Incluso me acordé luego y respirar fue una alivio ;)

    Un besazo fuerte,

    A.

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  11. Pobre Marcos, matar, perderse el resto de su vida, envejecer en un instante, morir, marcharse juntos... que malas son las brumas del alcohol, no dejan pensar ni ver con claridad. Como siempre, amigo Julio, has escrito arte. Besos.

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  12. Genial la rotura temporal que logra. Un buen ejemplo, me voy con algo para aprender a aplicar. Le agradezco la generosidad.Si es experimental lo suyo, también es certero.
    http://enfugayremolino.blogspot.com/

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  13. Hola Julio!! Me gustan estas historia donde se mezcla el misterio, la magia y la vida. Eres un excelente escritor, manejas las palabras para que el lector llegue al final como hipnotizado.Muy bueno amigo.
    besossssss

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  14. Hola Julio, me es obligatorio decir que eres genial, porque sí lo eres. Una historia donde juegas con el tiempo y el espacio, donde los muertos parecen vivos, como si la historia hubiese quedado grabada en las ondas del espacio y devolvieses el tiempo, como se rebovina un video, a mi me parece que nada se borra, que sólo pasa a una dimensión invisible para los que aun vivimos...me encanta este tipoo de historias y te felicito con un fuerte abrazo.

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  15. Un argumento estremecedor; increíble las vueltas que uno debe dar para terminar en los propios lugares.
    Bello, muy bello. Abrazo Julio.

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  16. Siempre consigues atraparme con tus historias.
    Besos.

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  17. Huy, un relato inquietante, con el tiempo y las verdades ocultas, como protagonistas. Alabo tu gran imaginación, maestro, y tu gran capacidad para transmitir.

    Un beso y feliz fin de semana, que ya está muy cerquita.

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  18. Me he quedado más inquieta al terminar de leerlo que mientras lo leía… Julio eres un mago de las palabras, haces misterio, emoción y aventura con una facilidad…como solo tu sabes. Tremendo relato tremendamente me encanto. Un bessito

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  19. Tres veces lo he leido y he repetido la misma sensación de inquietud al apagarse la luz de la escena. Te felicito.
    Un abrazo.

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  20. Julio, gracias por tan exquisito relato. Eres grande amigo, tienes una maestría y un don que te hacen especial.
    Abrazos. Rosa.

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  21. Lo que más me ha llamado la atención es la lealtad, fidelidad y paciencia de Marta, para esperar toda una eternidad y llamarle tonto a su marido. Es todo un detalle, no te parece?

    Genial Julio!!!!

    Un beso grande.

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  22. Se llevaron mi cuerpo, pero yo me quedé aquí a esperarte.
    Con el alma metida en mi corazon

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  23. Mujeres así no creo que queden, esperando y esperando para que llegue su marido y al final de todo volver a estar juntos de nuevo.
    La luz se apagó para todos, hasta para mi que me quedé pensativa diciendo: ¿Podría ser yo una de esas mujeres? ¿ Tu qué crees?.

    Besitos y sonrisas de incógnito :-))

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  24. A mí los saltos en el tiempo siempre me han atrapado, como no creo en él (o no quiero creerle). Me parece que tu cuento hizo maravillosamente su trabajo de sorpresa, musicalidad, suspenso . . . un argumento estupendo.

    Te felicito.

    Abrazo.

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  25. Genial historia
    ...Bellísimo juego de palabras que atrapa hasta el final...¡Y que final le diste!.
    Es un honor leerte
    Con mi admiración
    Un abrazo

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  26. Nos llevas por donde quieres y nos dejas con la boca abierta.

    Felicidades por el relato.

    Saludos.

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  27. Julio, nos "paseas" por un abanico de sensaciones y elucubraciones. De un hecho puntual y completamente lógico -dándonos las razones que motivaron a Marcos a reaccionar de esa manera- pasamos a la expectación, la intriga, el desconcierto, por nombrar algunas de las fases de emotividad -por las que transitamos a medida que avanzamos en la lectura-, hasta llegar a los secretos del misticismo que nos envuelven y atrapan. ¡Maravillosa historia! Es un enorme placer disfrutar de tu maestría. ¡GENIAL, mi querido amigo! Un fuerte abrazo.

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  28. Eres GRANDE!
    Jooo...qué re-bien escribes.

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  29. los pucheros de kasioles18 de agosto de 2011, 10:43

    Cada palabra me va atrapando, cada línea me invita a continuar con la lectura, me mantengo intrigada hasta el final.
    ¡Bonito relato! Muchas gracias.
    Saludos.
    kasioles

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  30. Hay que tener mucha imaginación para diseñar y escribir todas las escenas e historias que habitualmente nos ofreces. Es muy ingenioso como Marcos asesinara a su primo por la falsa creencia de que el capitán de Osuna había abusado de su mujer Marta, estando convencido de que ella le había confesado tal agravio, siendo una alucinación producto del alcohol que Marcos ingería, tal vez porque envidiaba a su primo y deseaba alcanzar todos los honores y la distinción de aquel...

    sin duda, es todo un placer leerte.

    un abrazo

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  31. Que relato emocionante Julio, escribes muy bien, es magia cuando uno se queda dentro del cuento, revolviendolo todo, un abrazo,

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  32. Cada 2x3 nos llevas a sitios distintos y llenos de emociones. En este me mantenias pegada y con los ojos como platos!!Vaya muerte más boba...Si es que el alcohol es malo!!!:):):) ¿Quién le mandaba al pobre de Marcos pillarles esas melopeas?Así terminó...Torero!!!!!Eres un fenómeno,está clariiisimo!!!!!!

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  33. increíble!! un final ke no hubiera esperado, la última frase, preciosa. Te sigo :)

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  34. Oh! Ha sido fascinante, has hecho lo que has querido con el tiempo... Tu relato ha sido pura liturgia temporal, increíble. La nebulosa de Marta y ese vagar como levitando de Marcos me hizo evocar el mecanismo propio del reloj de arena en el que uno de los receptáculos se llena porque el otro se vacía y viceversa. Su vacío pretérito, el de Marta, sólo se disipó cuando el presente de Marcos se vertió sobre ella al tiempo que Marcos derramó su pasado sobre el presente de Marta. Y así el tiempo parece que se haya trasvasado recíprocamente...

    Y ese final crepuscular, como si el iter temporal trazado por ambas existencias haya sido absorbido finalmente me ha parecido magistral.

    Te aplaudo una vez más admirado escritor, estos temas fascinan y atrapan. Eres genial (y perdona estas elucubraciones mías)

    Un abrazo indomable.

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  35. José Ramón: Muy agradecido por tu visita, querido amigo, y sé bienvenido, siéntete en tu casa, entre buenos amigos y sé muy, pero muy feliz. Un abrazo.

    Emanuel Carrizo: Mil gracias, mi querido poeta y narrador, ciertamente, a veces los personajes confabulan para que el autor sirva a sus lectores fábulas como ésta. Un abrazo.

    Omar(enletrasarte): Las gracias las doy yo, poeta amigo. Que vengas a acompañarnos, que leas, que lo disfrutes y que nos dejes tu opinión es invaluable. Un abrazo.

    estrella: Gracias, amiga mía, especialmente por tu solemnidad y amistad que, dicho en buen castellano ¡es maravillosa! Un abrazo.

    CAMPO LITERARIO: Mil gracias, don Hernán, por su solidaridad, su permanencia, sus continuas visitas y su palabra siempre cariñosa. Mil gracias. Un abrazo.

    Rosa: Amiga mía, qué bien que te resultara agradable el relato, que te haya promovido alguna emoción y gustado. Un abrazo.

    Balamgo: Gracias, amigo mío. Casi como chisme te digo que no me gusta -asunto personal, claro- presionar los desenlaces, los finales, y sé que esto a veces juega en contra, porque los lectores esperan satisfacer su propia expectativa. Pero las historias vienen así, con su principio y final ya integrado, y los respeto.
    Un abrazo.

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  36. Jessenia: Ya lo has dicho, poeta, morir por nada, aunque no me quedó claro dónde y cuándo murió Marcos, pudo haber sido cuando se tendió en la grama a descansar y lo sorprendió la noche. En fin. Un abrazo.

    Luis Fernandez Duque: Sabrás, amigo mío, que a mí también me seduce toda la atmósfera de la Edad Media, me resulta fascinante. Un abrazo.

    Andrea BReq: Interesante tu comentario, querida amiga, a veces ocurre que nuestro involucramiento con lo leído es tal que perdemos ciertas facultades temporales. Un gran abrazo y gracias.

    merche marín: Cuando una de mis poetas favoritas me deja halagos, este autor se siente de maravilla. Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo.

    soylauraO: Tan experimental, amiga mía, como reaccionar instantáneamente a vuestro cariño y tolerancia. Mil gracias. Un abrazo.

    Gabriela Maiorano: Gracias, poeta. Lo que digo siempre, son los protagonistas, sus historias, sus interioridades, lo que permite a este autor desarrollar -escrituralmente- un texto a la altura de sus lectores y lectoras. Un abrazo.

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  37. Hola Julio, una historia súper interesante, que deja el alma en vilo y el corazón medio maltrecho. Muy bonito de verdad. Un abrazo.

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  38. Otra vez tarde!! ais Julio,...maldito y mas que escaso tiempo de verano!!

    Sobre el cuento... que puedo decir... intrigante historia en saltos del tiempo... me gustó la intensidad del final... el quinqué apagándose y juntos envejecidos viajando al infinito.

    Así es la vida... matar por amor... y esperar infinitamente por amor...hasta la muerte.
    Las dudas resueltas, la trama perfecta...
    Maestro.. que placer leerte!

    Un gran abrazo.

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  39. Con estos relatos tan intensos, parece que unos minutos te hubieras leído una novela, se agradece tanta calidad en tan poco espacio cuando no se tiene mucho tiempo.

    Un fuerte abrazo

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  40. Suspenso, intriga y hasta un poco de miedito, un relato atrapante, sin duda. Un gusto visitarte Julio. Cordiales saludos.

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  41. Julio, me voy unos días hasta septiembre y quería despedirme. A mi regreso leeré todo lo que hayas publicado en mi ausencia.
    Oye, eso de "una de mis poetas favoritas" me ha hecho engordar muchos kilos en un segundo. Eres el mejor pastel de chocolate qe conozco. Besos.

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  42. Cinarizina: A veces, querida poeta, he pensado que nuestra energía queda impresa en el vacío y que en el futuro alguna conexión cerebral de alguien "reactiva la dicha energía" y vuelve a ocurrir lo sucedido. No sé "cosas de la invención creativa". Gracias por tu recreación. Un gran abrazo.

    Juan Ojeda: Mi querido escritor, celebro que te haya parecido bello el texto. En alguna medida el lector proyecta sus valores en lo escrito. Un agrazo paranoico.

    Rosi: Siempre consigues dejarme muy, pero muy satisfecho con tu presencia y comentarios. Mil gracias. Un abrazo.

    Mayte_DALIANEGRA: Poeta, escritora viajera, agradezco en todo lo que vale tu presencia, participación y esas gotitas de aliento para este autor. Un gran abrazo.

    MEN: Ese es otro fenómeno, MEN, amiga, el cómo los finales cierran todas aquellas emociones que al leer se producen. Ciertamente, habremos de estudiar un poquillo más lo que ocurre entre esa experiencia de "la información general y su culminación", porque a veces es lo leído, el corpus lo que "llena" y no su final, y otras ése final que substancia, cierra y llena lo leído. En fin. Un gran abrazo y gracias por la reflexión.

    Eduardo: Me pareció, amigo mio, un hallazgo fabuloso el apagón de los mecheros en la escena, diré que me salvaron de ingeniar cualquier final. Un abrazo.

    Rosa Mª: Lo de especial, lo dejo, felizmente a mis amigos -tú entre ellos-, por lo generosos y solidarios. Un gran abrazo.

    ion-laos: Opino lo mismo, Ion, todo un detalle, pero los fantasmas (o espíritus) a veces son tan, cómo decirlo, ¿escatológicos, irrespetuosos, desenfadados? digamos, ligeros en su hablar. Un abrazo.

    RECOMENZAR: Gracias por completar el texto, me gusta más el parlamento de Marta, tal cual lo has escrito. Un abrazo.

    Simplementeyo: Posiblemente, querida, quizá seas una de estas mujeres que no renuncian a sus seres amados. Quizá sí, tal vez no, es posible que tal vez, o lo más probable es que quien sabe, aunque para este autor ¡sí, que lo eres! Un abrazo.

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  43. El Escritor: Gracias, escritor amigo, también yo disfruto con esos saltos temporales, son un bocadillo exquisito para "dejarnos ir" escrituralmente hablando; pero esto, claro, no lo sabe Uno de barba. Un abrazo.

    Rosa.E: Gracias, amiga mía, para mí es el honor robarles una gotita de su tiempo y que además de leerme se tomen otra gotita para hacerme llegar sus sentires. Un abrazo.

    TORO SALVAJE: Gracias, Toro, mil gracias por tu comentario. ¡Pausa! A ti te frecuenta en tu espacio un "plagiario desvergonzado", te sugiero que vayas registrando tu valioso trabajo, no sea que también "utilice frases" o párrafos tuyos. Aquí de Hablapalabra se ha llevado -el infeliz- trozos completos que luego arma como suyos, también de Querencia -Lía-, y bueno, paro de contar para no amargarme más. Un abrazo.

    Diana Profilio: Genial es que una laureada y publicada escritora como tú se sienta entusiasmada por estos relatos, éso sí que es de celebrar. Gracias, amiga mía, por tu constante apoyo y entusiasmo. Muchos estamos felices de tenerte tan cerca. Un abrazo.

    Selene: Cortito, pero contundente y entusiasta. Te doy la más cara bienvenida, Selene. Has comprobado que aquí está el más prestigioso grupo de escritores y escritoras que no sólo como creadores(as) son estupendos sino como amigos, en verdad, los mejores. Bienvenida y gracias.

    los pucheros de kasioles: Hay un olor a deliciosa comida en tu comentario, aunque no hables de ninguna receta ni especia alguna. Gracias mil por tu presencia. Un abrazo.

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  44. Esilleviana: Me encanta que hayas redondeado la historia, porque el autor sólo tenía un motivo, tú le has completado con el carácter psicológico a la motivación, sí, sí es posible algún rasgo como el que pintas, quizá Marcos sentía envidia, y el licor... Gracias mil, escritora amiga. Un abrazo.

    Carmen Troncoso: La magia comienza, querida Carmen, cuando la imagen salta a la parte consciente de este autor, entonces se dispara la mecánica fabular ¡y a escribir! Un gran abrazo y gracias por andar por Hablapalabra.

    midala: Mi generosa Midala, no sé qué haría Hablapalabra si un día nos faltaran tus ¡Torero! Nos estás creando tal vicio... Un abrazo grande.

    Señorita Demakrada: Más que seguirme, querida señorita Demakrada, es un honor que nos leas, que compartas con todo este grupo de amigos tan talentosos que tenemos y que nos dejes tus valiosas opiniones. Un gran abrazo y bienvenida.

    Gabriela Amorós: Te aseguro, maravillosa poeta, que si este cuento estuviese contenido en un libro impreso ¡exigiría al editor que tu comentario fuera el prólogo! Todos los comentarios dejan una cápsula de estímulo, pero tu discernimiento -cuyo tiempo de discernimiento aprecio como el oro- da más luces al nebuloso panorama que pudiera sugerir la fábula. Encontrarte en el mundo literario ha sido, lo repito, un estímulo para el oficio. Un gran abrazo.

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  45. Mganífico relato repleto de intriga y con un final apoteósico.

    Grande como siempre querido maestro.

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  46. y qué maravilla volver a estos vuelos de altura, y sus nubes, redibujándose, y el horizonte que enseña la patita al final de los finales de cada cuento del maestro. hoy me has recordado a borges y a ti mismo, julio, poeta!
    un abrazo.

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  47. Estupendo... estupendísimo. Me lo he devorado. Que gusto da leerte.
    Un abrazo desde Ciudad de Buenos Aires

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  48. clochard: Qué maravilla verte por acá, querido amigo. No nos eches tierra, no al menos, por mucho tiempo. Un abrazo.

    kynikos: Sí, amigo mío, la escritura literaria, aceptémoslo, siempre aflorará con algunos visos, algunas partículas contaminadas de alguno de aquellos grandes escritores. Un abrazo.

    Susana Inés Nicolini: Vaya hasta Buenos Aires un saludo feliz y un hermanado abrazo, gracias por venir querida amiga.

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  49. Hola, Julio. Entro en este relato y al poco espero una persecución encarnizada y me hallo con un profundo escalofrío. El impacto para mí como lector ha sido potente y la exquisitez de las imágenes que logras y la precisión de tus expresiones son una delicia.

    Sinceramente, amigo, enhorabuena.

    Un abrazo.

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