jueves, 25 de agosto de 2011

Eternidad


La marea era apacible, las olas caían calladas en la playa extendiendo su espumoso murmullo blanco, y la brisa olía a sal e inmensidad.  La tarde había empujado hasta el horizonte el gran disco de fuego que abrochaba el cielo con el mar, y esto entusiasmó a las gaviotas que se decidieron acompañar a Aída quien caminaba absorta, abstraída y absurda.  Se lo dijo a sí misma.
−Absurda y tonta.  ¡Mentecata! −Gritó a la par de las gaviotas que graznaban−  Estúpida y lerda −murmuró.
Una hora antes, creyéndola fuera de casa, cuando sólo acomodaba algunas cosas en la cochera, su mejor amiga…
−¿Cómo se puede ser tan idiota? −Recordó la escena.
Su amiga de la adolescencia y su marido ¡hacían el amor!  No cogían ni tenían sexo ¡no!  Hacían el amor ¡en mi cama!”.  Las imágenes se arremolinaban en su cabeza endureciendo su cuello y espalda, y por más que lo pensaba, no sólo no encontraba una solución digna sino que todo le parecía un grotesco y vulgar producto de su ingenuidad.
Soltó una potente carcajada que espantó a las gaviotas y comenzó a erizar las olas.  ¡Y ocurrió!
Ocurrió la tontería más grande del mundo.  Vio a su marido sentado más adelante.  Encogiendo y abrazando sus piernas y luego quedarse quieto viendo la enormidad de un mar que presumía un azul dorado.  Ella se detuvo y lo contempló. 
Seguramente habría arreglado todo en casa, sin dejar huella alguna y llegaba a la playa para ¿serenarse, esperarla?  Era extraño verlo allí.  Caminó lentamente, muy lentamente.  Y su mente comenzó a confundirse,  o su rabieta le jugaba una mala pasada con sólo verlo, porque aún lo amaba.  Y si él pidiera perdón, quizá lo perdonaría “¡Pero no a esa idiota!”, se dijo.
Se acercó a él y se plantó apenas a un metro o dos.  No era ella quien rompería el silencio, no era ella quien propondría el diálogo.  Era él quien tenía la harta obligación no sólo de una explicación sino de pedir perdón.  ¡Sí!  Le daría la oportunidad de arrepentirse.  Mas no lo hizo, no lo hacía.
Aída suspiró hondo y contuvo la respiración, luego soltó la bocanada de aire y un quejido.  Quería llorar, pero no podía por tanta rabia.  ¡Él sí!  Él, sin motivo aparente comenzó a llorar y a soltar pequeños gemidos.
Pese a su dureza y rabia contenidas sintió el deseo de pasar su mano por la cabeza de su marido pero se contuvo.  Sí sintió algo en su pecho y garganta, pero no iba a soltar una sola lágrima ni a mostrarse frágil, débil ni vulnerable.  Él se puso de pie.  Sacó de la bolsa de su camisa una fotografía de ella y entonces, Aída, se petrificó, sintió escalofrío cuando él besó la fotografía y siguió con su gimoteo.  “¿Por qué hace eso?” −Se dijo, y por un momento, por un fugaz momento pensó si su imaginación no le hubiera jugado una mala pasada, y afinó la memoria, recordó bien, sí estaba él y la amiga en su cuarto pero no hacían nada más que recoger cosas ¡sí, recogían fotos y…!
Él se adelantó a las olas y ella lo siguió sin hablarle, pero sí desesperada, como si un hálito de consciencia fuera invadiéndola y tuvo mucho miedo.  El hombre caminaba pesadamente y ella observó las huellas en la arena, luego él se detuvo volvió a besar la fotografía y la lanzó al mar con un:
−¡Descansa, amor mío!
Llevada por un presentimiento hizo lo que no debió hacer, volteó su cabeza y entonces lo supo, sólo había huellas de él ¡pero ninguna suya!


54 comentarios:

  1. A veces tenemos que darnos cuenta de que no estamos donde corresponde con esta clase de situaciones límite. Vivos o no, por supuesto. Me gustó el relato, Julio.

    Buen jueves
    J&R

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  2. Julio precioso relato de amor y ¿arrepentimiento?
    pues es que el final me quedó un poco en el aire no se si tiro la foto ...se tiró él o la tiró a ella...bueno me lo dirás en el comentario que tú nos dejas.
    Y gracias por tus palabras de elogio a mi trabajo poético.mis alumnos me los piden de amor
    y me gusta complacerlas.
    un abrazo
    Marina

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  3. Hola Julio!!

    Sabes tocar la fibra sensible...me ha dado mucha pena este relato,por él...por ella...es muy triste cuando tu amor se va y debes seguir viviendo y para el que se fue,el darse cuenta de que ya nunca más estará junto a su amor.

    Julio,es un relato muy delicado y lleno de tu sensibilidad.
    Decirte lo maravilloso que escribes y lo bien que tratas a los protagonistas llevándolos hacia donde tú quieres,no sería decirte nada nuevo,pero es lo que pienso,gracias por compartir tu talento.

    Un abrazo

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  4. HOLA jULIO ...empecé a dar vueltas al relato y he vuelto a leerlo y me parece que el que muere es él ...no se ya me lo diras yo el suspense?.....
    un abrazo
    Marina

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  5. Hola Julio!! Leyendo el relato cambian los sentimientos, primero la calma, después el enojo y por último y final la tristeza inesperada. Me encantó, escribes maravillosamente amigo.
    Besossssss

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  6. Eres un maestro del suspense, espero que la fallecida terminara por fin de comprender que él la quería y ¡descanse en paz!.

    Besos

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  7. Mares y fantasmas. Buena mezcla Julio. Bien llevada la confusión de ella...

    Besos desde el aire

    PD.Yo también tengo un fantasma pero sin mar. Te dejo el enlace por si te interesa
    http://vanalaire.blogspot.com/2011/05/sensacion.html

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  8. Excelente, Julio.

    Un cuento para reflexionar sobre el amor y la muerte.

    Felicidades
    Abrazos
    Ana

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  9. El sentirse viva sin estarlo puede jugar malas pasadas e imaginar lo que no es.
    El amor de su hombre era casto y sentido.
    Que soledad se debe de sentir cuando uno de los dos se va. Espero no sentir eso nunca e irme yo primero...

    Besitos y sonrisas sentidas :-)

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  10. Entiendo muy bien la cofusión de Aída, y la tristeza de su esposo....

    Cuando la muerte te arranca un amor de repente...,se confunden los mundos,que
    siguen estando unidos por ese lazo de amor,que quedó suspendido en el alma del que se queda, y ya nunca ese amor será mortal.
    Vivirá en el corazón y el alma de los amantes para la eternidad.

    Es duro..,pero es así...

    Hoy especialmente me gustó tu relato..., quizás por pensar que en los mundos imaginarios el escritor pudiera tener en sus manos la facultad de poder cambiar el final.
    Pero los finales son los que son.

    Disfruté hasta el punto y final.
    Gracias
    Un abrazo

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  11. Cuesta quitarnos el apego y las carencias cuando tienes tanto de todo esto en la vida terrenal. Es mejor partir ligero de equipaje para no llevarte estos chascos. Te quedes o te vayas, el amor siempre se siente.

    Tranquilo, sereno y disfrutando el autor de su trabajo y yo con sus letras.

    Besos Julio.

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  12. ¡Estremecedora historia, Julio! Nos haces pasar por diferentes estadíos hasta desembocar en la tristeza, la desazón, la realidad... Aún no logro relajar mi piel erizada. ¡Lo has logrado una vez más, amigo! Un fuerte abrazo.

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  13. Muchísimas gracias Julio por relatarnos con tu originalidad y buen saber llevar al lector hasta el final, sin dejar de levantar los ojos ni un segundo.
    Me ha gustado muchísimo
    Abrazos. Rosa.

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  14. Está claro que la vida sigue y el tiene que vivirla, que su amor por ella seguía vivo, porque estoy segura que eso nunca muere. Lo siento por ella porque no sabía que su cuerpo ya no pertenecía a este mundo. Quien sabe lo que nos espera “después”. Hay mucho amor en este relato a pesar de creer que ella está siendo traicionada. Que habilidad tienes para llevarnos del cabreo a la incertidumbre y después al asombro. Me voy con la boca abierta del sorprendente e inesperado final. Genial. Un placer como siempre. Un bessito

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  15. Gran relato de amor y suspense.¿Suicidio?,¿muerte natural?,sea como fuere,él la quería y el hecho de encontrarse en esa playa me hace adivinar grandes momentos junto a ella.No sé si es bueno volver a los lugares que te recuerdan a un ser fallecido,como terapia de choque quizás esté bien pero puede ser muy duro.Una vez más una gran historia en un corto relato,felicidades.Un abrazo Julio.

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  16. Hola Julio, en tus letras se esconde el desasosiego y el suspense, hay veces que hasta los miedos. Magnifica entrada amigo. Un abrazo grande.

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  17. ¡Excelente! me encantó el ritmo del relato, el desenlace, todo.

    Un beso

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  18. Ouça com o coração quando quase lhe parecer silêncio: é o meu amor falando baixinho só pra não acordar o seu medo de amar...

    Ana Jácomo

    Beojos poéticos....M@ria

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  19. los pucheros de kasioles25 de agosto de 2011, 15:08

    Para un corazón sensible, la infidelidad de la persona amada, puede conducir a la muerte o a la locura.
    En esta ocasión, él llegó demasiado tarde a perdir perdón.
    De todas formas, tu relato, como todos tus escritos, dejan una ventana abierta para hacer trabajar nuestras neuronas, cada uno puede dejar rodar su imaginación y pensar lo que quiera.
    Si tenía dudas... ¿Por qué no aclarar la situación?
    Sigo pensando... Cada relato es una especie de enigma, su lectura me mantiene en vilo.
    Gracias, maestro escritor.
    Kasioles

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  20. Palabras como nubes: Una situación límite, bien lo han dicho, amigos míos. Supongo que quien deja este plano (el mundo, la vida, la existencia) no se da cuenta. Entiendo que su consciencia se esfuma, pero para eso está la literatura para ampliar horizontes. Un abrazo y gracias.

    Marina-Emer: "(...)no se si tiro la foto... se tiró él o la tiró a ella.". ¡Qué decirte, poeta amiga! Si no te ha quedado claro, seguro que hay por ahí alguna falla autoral, así de simple, y aunque no me gusta explicar mis cuentos, hago una excepción. Aída no se ha dado cuenta que está muerta. De pronto aparece en la playa, con ira y rencor, ve a su marido, él a ella no, él va saca una fotografía y simbólicamente la lanza al mar pidiendo que "el alma" -su esposa- de ella descanse en paz. Eso es todo. Un abrazo.

    estrella: Al principio creí que la historia decantaría por otras vertientes, jamás en el devenir que tuvo; creo que otra vez he tenido suerte con los protagonistas y sus dramatis. Un gran abrazo y gracias por estar.

    Marina-Emer: Mi apreciada poeta, él -el marido- sólo tira al mar la foto de su amada, como un rito para que "el alma" de ella descanse. Ciertamente él sufre, y ella, hasta ese momento vivía -un círculo vicioso de recuerdos e imaginación- confundida en su nuevo estado: "esposa muerta". Un abrazo.

    Gabriela Maiorano: Eso es lo que nos propone el relato, un abanico de emociones que van desde la placidez, la ira, el reclamo, la sorpresa, el enigma y la infinita tristeza. Gracias por la comprensión. Un gran abrazo.

    María: Ahora que ya salieron de mi mente y han cumplido su "rictus" de despedida, creo que lo habrá comprendido. Un gran abrazo, amiga mía.

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  21. ¡¡Que buena historia!!

    Felicitaciones, estos son los cuentos que me gustan. Julio me ha encantado, y no solo el argumento, la forma de escribirlo es excelente.

    Un saludo.

    mariarosa

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  22. Jajajajaaa..

    Me encanta Marina-Emer...!!,y tu respuesta.."esposa muerta",punto pelota.
    Bueno no he podído resistír..,tambien disfruto con los comentarios.

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  23. maravilloso....... no se que poner, que historia tan bien contada; hasta la última oración no tenía ni idea del final/ a mi me ha dado la sensación de que ella estaba muerta hace mucho, y quizás el marido se encontró en el dolor con la mejor amiga de quien fuera la mujer de su vida,
    pero ella aún no despega de la tierra, es un espectro...

    Cuanto talento Julio, Abrazo amigo!

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  24. Rosa: He ido a leer tu relato, amiga mía, y me parece genial. Hay un hermanamiento en al "tema" entre tu trabajo y éste cuentico. Gracias por conducirme hasta aquel otro fantasmita amoroso. Un abrazo.

    Ana Muela Sopeña: Sirve lo ficcional, lo fabular, para eso que tú sugieres, reflexionar, y ese es el objetivo final del cuento, la recreación y un gramo de reflexión. Un abrazo y gracias por estar, poeta.

    Simplementeyo: Considero que perder al ser amado, especialmente cuando se ha disfrutado de una vida maridable de algunos o muchos años, ha de ser un golpe ¡mortal! En fin, no quise angustiar a nadie, es lo que brotó escrituralmente hablando. Mil gracias, Simplementetú por estar con nosotros. Un abrazo.

    Maribel Cano: Yo también la entiendo, querida, pero también, por supuesto, entiendo al marido; a veces uno no puede ser sujeto de culpa por la imaginación o "cfeencias" de la otra persona. Gracias por comprender que "el final es el final", qué no hubiera dado yo, como autor, para cambiar tanta tragedia y dolor, pero ello sería no sólo engañar a los personajes sino JUGAR SUCIO con vuestra consideración y cariño. Es lo que ocurrió, simplemente. Un abrazo.

    ion-laos: Interesante tu comentario, querida amiga, el problema es que salvo un enfermo terminal o un condenado a muerte (legalmente) nadie sabe cuándo hará el dicho viaje, luego, todo se vuelve caótico, y finalmente, esto es ficción, literatura. Un abrazo y gracias.

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  25. Diana Profilio: Gracias, mi buena amiga artista, tú que escribes, y cuyo producto final es considerado internacionalmente para sendas publicaciones, comprendes que esa imagen, ese nido de futuras acciones y decires son los que dan corpus a la obra, el autor -en este caso yo- sólo organiza escrituralmente lo visto mentalmente. Eso sí, procuro no invadir el texto con MUCHA información y evitar las obviedades, digamos un trabajo de estilo, posterior a lo escrito. Mil gracias, Diana. Un abrazo.

    Rosa Mª: Y a mí me gusta -y agradezco- que gustes de lo leído, al final, poder brindar a mis amigos un ratito de esparcimiento y/o reflexión no está nada mal para este autor. Un gran abrazo.

    MEN: Quién lo sabe querida, nadie ha vuelto del más allá a este más acá a contarlo. Ni el gran escapista Houdini lo logró, al menos no que yo sepa. Y sobre el abanico de sentimientos, sí, me gustó toparme con todo ese cúmulo de sensaciones y emociones. Así que, genial ha sido la lectura de todos, todos mis amigos. Un abrazo.

    Bosón de Higgs: No tengo la menor idea de qué haya muerto Aída, lo que sí te digo es que hasta el punto final del relato, ella se ha enterado de su drama. Mil gracias, amigo mío. Un abrazo.

    Lola: Por eso amo a mi oficio, cada vez me muestran una historia diferente, con personajes diferentes, dialoguicidad diferente, y fenomenología diferente. En fin, y teniendo lectores como ustedes ¡negocio redondo! Un abrazo.

    Myriam: Celebro que lo disfrutaras, escritora amiga, lo celebro. Un abrazo.

    M@ria: Interesante tu reflexión, amiga mía. Casi hasta valdría un relato, pero no te robaré la idea, descuida. Un gran abrazo y Bienvenida a Hablapalabra ¡estás entre bellísimas personas! Aquí el ogro sólo soy yo. Otro abrazo.

    los pucheros de kasioles: Me encanta que propongas una y otra alternativa sobre el corpus dramático del relato, amiga mía, se ve que la cocina no es sólo lo tuyo; hay ahí una potente fuerza literaria que tanto necesitamos los autores, y aprecio que cada relato sea una especie de enigma y promueva más disparadores creativos. De eso se trata. Un abrazo.

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  26. Qué genial eres ,amigo! ¡Que deleite es leerte! Me impacta cada puesta en escena de tus inspiraciones. Te aplaudo. Saludos cordiales.

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  27. mariarosa: Ya veo que has disfrutado el cuento con especial delectación (qué presuntuoso, por favor) en su argumento y estilo. Apreciable tu comentario. Mil gracias. Un abrazo.

    Maribel Cano: Insisto, te soy sincero, que cuando un cuento o relato o texto no se entiende, no es el lector quien yerra sino el autor. De todas maneras, todo da para hermanarnos en la sonrisa franca y la alegría. Otro abrazo, Maribel.

    Juan Ojeda: Totalmente de acuerdo contigo, querido don Juan. Si te das cuenta usted, los comentarios, los lectores vigorizan, enriquecen y amplían el universo de los protagonistas, y te lo digo, su apreciación es envidiable. Felicitaciones a ti (¿y no sabía tú qué escribir?) Abrazos, amigo.

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  28. Querido poeta, nos has ofrecido el peso de la eternidad equiparándolo a pisar exento de huella y esa aparente contradicción entre la levedad de lo incorpóreo y la carga del descubrimiento de saberse eterno es como una balanza que se salda con el gravámen de la agonía. Me fascina como con esa brillante gestualidad, fluidez y cercanía escritural consigues abordar estos temas tan ovillados de eternidades y estados incorpóreos, cómo los desprejuicias y lo esbozas todo con una magistral frescura... y digo yo ¿no será que lo consigues porque eres un gran escritor y sabes alcanzar lo que te propones? Pues claro que sí, deslumbras con esa magia de abrir el telón y verse el lector inmediatamente inmerso en la escena, desde el mismo principio que consigues sumergirnos en el iter de la narración y eso, admirado escritor, sólo lo consiguen los grandes como tú.
    Es un lujo leerte siempre aunque no con la frecuencia que me gustaría.
    Gracias mil por TODO, TODO el apoyo y palabras de aliento, es un premio que no cesa descubrirte en la blogosfera. Estaré ausente unas semanas pero si el tiempo me lo permite visitaré a nuestro Poeta, Escritor y amigo al que tanto admiro.

    Un abrazo indomable.

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  29. La presencia en la ausencia...
    Buen cuento, atrapa al lector desde la primera línea. Se vuelve el leit motiv, la sospecha de infidelidad. Lenguaje claro, el ojo omnisciente del narrador en primera persona en boca de "Ella, la ofendida" y en cierto momento toma la narración el autor para describirnos el final desde la reflexión de la muerta que observa desde "la otra orilla " como llaman los surrealistas al concepto de la muerte,al caer en cuenta que es ella la que ya no "es" al ver sólo las huellas de él. Divertido,entretenido, un juego entre la vida y la muerte porqué no.
    Mis felicitaciones estimado Julio, y me sigue sorprendiendo la pléyade de comentaristas que tienes incluyéndome a mi jajajaja

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  30. Estimado Don Julio, qué elegancia con la que se describen las cosas, es un tremendo relato que mantiene en suspenso al lector, hábido de encontrar antes que más tarde la resolución de la trama. Más aunque no lo pensé al principio, al final era evidente que Aída se nos adelantó y su marido lloraba por su partida.

    Gracias por compartir con nosotros este hermos relato, con esa facilidad de su pluma de meternos en el enredo y justamente sacarnos antes del final del cuento.

    Con mucho aprecio,

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  31. Acaba de encogérseme el corazón.Una lagrimilla se ha quedado colgando del balcón de mis ojos y un tambor se ha instalado en mi cabeza.
    Vamos,diciéndolo lisa y llanamente:
    Me he emocionado hasta las cejas!
    Qué pena...
    Besos.

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  32. Julio un relato lleno de gran sensibilidad, me gusto mucho tu historia, un abrazo muy fuerte,

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  33. Hola Julio.
    Un relato lleno de sensibilidad. La vida y la muerte.
    Como siempre es un placer leerte, Maestro.
    Un cordial saludo.

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  34. Fue duro para ambos, la pérdida de él, los celos e incomprensión de ella.
    Ella, un ánima que observa y lagrimea.
    Excelente breve.
    un gran abrazo Julio

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  35. Me gustó mucho, aun me cuesta comprender cómo expones tan claramente los conflictos humanos en tan pocas líneas.

    Un abrazo, maestro.

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  36. ¡vaya!, como que nos pusimos de acuerdo...

    Desgranas maravillosamente las contradicciones humanas.¡tarde para arrepentirse!

    saludos cordiales

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  37. Magistral relato con la calidad de siempre. Encanta, conmueve y hace pensar hondo. Muy bueno. Un abrazo.

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  38. Magistral.<impecable.Ella se va y él es el que se queda.o eso entiendo yo...Besos mil maestro.Me corto la coleta toreroooooooooooo

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  39. Me bastó terminar de leer el primer párrafo para mandarle un aplauso a la distancia.
    Sin embargo, a éste le siguieron otros, todos ideales para armar un gran relato.
    Y creó que la forma en la que reveló el final no sólo fue la mejor, sino también la más original.
    Muy buen relato, Julio. Un abrazo.

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  40. Es relato com la salsa, agridulce, no te enfades por el agridulce, si es muy dulce, pero se queda
    un poco agria. un abrazo

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  41. Hola Julio. Muy bueno el relato. Hoy tenía ganas de ver una película, ya no la necesito! Soy bastante vaga para engancharme con una lectura y empecé y seguí, y seguí y seguí hasta terminar. Mira que es dificil captar así la atención de la gente! Venga, repite conmigo: no dejaré de escribir ni un solo día de mi vida!

    Un abrazo!

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  42. extraordinario relato con un final estremecedeor. Todo lo logras con tu calidad y talento. Eres brillante. Saludos cordiales.

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  43. No he leido los comentarios, pero sólo de pasada sé que te lo habrán dicho todo: MAGNÍFICA LA ENTRADA, MAGNÍFICO EL RELATO.
    Enganchas, Julio. Un abrazo.

    P.D.: NO HE PODIDO DEJAR COMENTARIOS ESTOS DÍAS EN ALGUNOS BLOG, ENTRE ÉLLOS ESTE, LO SIENTO.

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  44. Desenvuelves en tu relato emociones humanas distintas Julio, me gusta leer tus relatos.

    Felicitaciones.

    Besos.

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  45. Una pequeña historia que atrapa desde el principio.. mas el desenlace no es el deseado...ayy..pues es que me gustan los finales felices, muchos más cuando se trata de una hermosa historia de amor.

    Excelente.
    Besos.

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  46. S.A.D.E.FILIAL VILLA MARIA: El aplauso se los doy yo a ustedes, queridos amigos, por salir de Villa María, Córdoba, de sus oficinas y venir a la casa de autores como yo a apoyarlos. ¡Invaluable misión! Un abrazo.

    Gabriela Amorós: Mi querida poeta, asumo el riesgo -ya lo sabes y practicas en tu escritura- de acometer aquello tabuado, mitificado y atornillado en la cultura masiva no con temor, sino con la aventura de reponerme a la magnificencia que significan esos portentos como reto a la inventiva. Y tal como tú has sentido en el sentido de la ubicuidad, de igual forma me instalo precisamente en el inicio de la locación, descartando descripciones "llena páginas", inservibles e inocuas para el fin de la narración. Aprecio tu comentario, querida poeta y amiga, pero no tu anuncio de ausencia ¡todos se nos alejan! Que disfrutes tu descanso, merecido descanso, nos hará falta la palabra amorosiana ¡pero qué le vamos a hacer! Al menos Midala ya anda por acá. Un gran, portentoso y hablapalabrado abrazo.

    Leticia: Aprecio tu análisis, escritora amiga, que se disecciona -aunque no soy estructuralista- la estructura de lo contado, pero más aprecio que lo hayas disfrutado como lo que es una ficcional historia. Sobre "la pléyade de comentaristas" de Hablapalabra, qué puedo decirte, que a la par de ser un ORGULLO para nosotros es una gran responsabilidad para satisfacer su exquisito gusto, con lectores así, no puedes bajar la guardia, ¡son -incluyéndote- maravillosos! Un abrazo.

    CAMPO LITERARIO: Ya sabe, don Hernán, un autor ha de respetar la historia y a los personajes que aparecen en su parte consciente sin arroparlos con asuntillos o creencias o doctrinas propias. Sea, si percibió elegancia, ella le pertenece al autor de turno y a los personajes. Mil gracias por venir siempre a apoyar nuestro oficio. Un abrazo.

    Marinel: En algún momento, Julio Díaz-Escamilla (la persona socio-cultural), lo pensó, esta historia calará en la íntima emoción de algún o alguna lectora, pero, como dije a don Hernán, son asuntos -como concibo la escritura literaria- del autor de turno, yo sólo lo dejo trabajar y contar. Nada intencionalmente dirigido, amiga mía. Un abrazo ¡y a sonreír!

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  47. Mixha Zizek: El que te gustara y lo disfrutaras ya compensó en mucho el trabajo de autor y personajes, gracias por ello. Un abrazo.

    Magda: Como siempre es para mí un enorme placer recibir las felicitaciones, los comentarios, las reacciones que lo escrito produjo, y lo más importante ver sus nombres en Hablapalabra. Un gran abrazo.

    Omar(enletrasarte): Gracias, poeta, tu sensibilidad siempre a flor de dedos. Aprecio en el alma tu comentario. Un abrazo.

    El Escritor: Quisiera responderte de alguna manera que no sobrara en vanidad, amigo mío, ¡si lo supiera! Siento que todo obedece a la mecánica fabular de la historia que se presenta. Y ya que el escritor no me contesta en su espacio, aprovecho éste para preguntar ¿¡dónde están las ratas!? ¿Y por qué Uno de barba no reacciona con el asunto de Elena y el Lampiño? ¡Muchas preguntas, amigo mío! Un abrazo.

    ADELFA MARTIN: Muy tarde, amiga mía. Fui a leer tu narración, y, definitivamente como si nos hubiéramos puesto de acuerdo. Un gran abrazo.

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  48. Alma Mateos Taborda: Gracias, poeta. No creas que publico muy tranquilamente estos relatos (todos), siempre queda en el interior un cosquilleo por si logro complacer a escritores de vuestra talla. Un gran abrazo.

    midala: Has entendido bien, amiga mía. Me preocupa que estés dando trabajo extra a ese ojito que habría de estar en reposo, pero (vanidoso) no puedo perderme que "alguien" se corte la coleta y grite mi: ¡torero! Gracias, amiga mía, que sigas mejor. ¡Y hazle caso a nuestra Diana Profilio: Deja de escribir con un ojo, usa las manos! (Genial) Un abrazo.

    Emanuel Carrizo: Hasta aquí han resonado sus aplausos, caro amigo, y he presumido de conocer su origen, un joven poeta y narrador con un brillante futuro como escritor. Mil gracias, y un abrazo.

    chus: Nunca me enfadaría por un comentario, amiga mía, hasta un "no me gustó" me sirve muchísimo para aprender más de mi oficio. Ciertamente no escribo siempre en una sola línea (temático), y como dice el refranero popular, al que hago mucho caso: "En la variedad está el gusto". Gracias por venir. Un abrazo.

    Papámba: Ha de saber la señora que a su servidor le ocurre igual con sus publicaciones, lo confieso, me causa tedio cuando tengo que leer algo así como tres o cuatro pantallas de texto, pero en tu caso, ni sentí cuando... ¡ah! tengo una tarea, bien: "no dejaré de escribir ni un solo día de mi vida!", "no dejaré de escribir ni un solo día de mi vida!", "no dejaré de escribir ni un solo día de mi vida!", "no dejaré de escribir ni un solo día de mi vida!"... (seguiré después) Un gran abrazo.

    S.A.D.E.FILIAL VILLA MARIA: Primera vez que su Institución me felicita y saluda dos veces, entonces: ¡Doble abrazo para ustedes y sus asociados! Mil gracias.

    impresiones de una tortuga: Estuviste cerca, también dijeron que les gustó mucho y que ¡qué extraño que impresiones de una tortuga no haya venido! Gracias por venir, aún y a pesar de las dificultades de google. Un gran abrazo.

    Carla: Esa es la idea, querida, que nos guste lo que los compañeros escriben, que los apoyemos y vayamos construyendo un grupo de amigos vigorosos en el cariño y la creatividad. Un abrazo.

    Diazul: Te lo digo, a mí también me gustan los finales felices ¡a todos nos gustan! Mas, la vida no es así, y en el mundillo creacional, no todo es color de rosa (doy fe). Pero Hablapalabra tiene relatos y cuentos con finales felices, sólo es de ir a ellos. Un abrazo.

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  49. Magnífico: amor, misterio, pasión, traición (o no), un sembradero de dudas que entregas servidas en bandeja para que el lector participe activamente, sobre todo en el final. Me encantó.
    Es el tipo de texto que me gusta leer. Y a veces cuando puedo, también escribir.
    Felicitaciones. Un abrazo!!!

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  50. Soy beatriz: Y, seguramente que lo harás bien. Ninguno de nosotros dudamos de tu capacidad escritural, no cuando se tiene esa ¡gran sensibilidad social! Te lo digo aparte, tu reciente entrada (y la penúltima, y la antepenúltima y la...) golpean la consciencia y ponen al lector a reflexionar.
    Un abrazo y gracias mil por venir.

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  51. Hermoso relato que deja un regusto melancólico, desbordando talento como siempre, querido Julio.
    Abrazos.

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  52. Maravilloso Julio...
    llegué a tus orillas por casualidad y leer este relato me fue suficiente para ser la nueva en tu hablapalabrar...
    Precioso y profundo...

    un abrazo.

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  53. Piel de gallina me pusiste Julio... un escalofrio iba recorriendo mi cuerpo a medida que iba imaginando el final y recorriendo tus letras...
    Eternidad del amor...
    Que bello texto... un final, que tal vez, sin pretender presumir... te iba adivinando... creo que por eso me llegó al alma... lo fuí asorbiendo en cada palabra...

    Precioso maestro...

    Un gran beso.

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  54. Hola Julio...definitivamente eres genial...un excelente relato y un excelente tema que a todos nos intriga: ¿Qué pasa con nuestra alma o conciencia inmediatamente después de la muerte?
    Es un tema apasionante y tú lo has plasmado eminentemente bien. Me encantó la imagen:
    "La tarde había empujado hasta el horizonte el gran disco de fuego que abrochaba el cielo con el mar,"
    Es genial...recibe toda mi admiración, mi cariño y un fuerte abrazo.

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Ahora te toca hablapalabrar