lunes, 5 de septiembre de 2011

Tradición familiar

Al principio eran tres o cuatro gentes, pero al avanzar por la avenida de Los Palos, la columna fue engrosándose con otros vecinos que salieron a acompañar el vigoroso paso del Padre Pagano.  La noticia se corrió casi instantáneamente, y más adelante, cuando se cruzaba el puente Del Ahorcado, ya eran, fácil, unas cincuenta personas, algunas de ellas con pancartas en las que se leía: “¡No, Buenaventura!”, “¡Vive, vive, vive!”.
−¿Y cómo lo supo, padre? −Se adelantó a preguntar Bocanegra, el cartero.
−Cosas mías, hijo.  Sólo te diré que había olvidado la fecha −contestó mientras aligeraba el paso.
Bocanegra se detuvo pensativo y la columna lo llevó a la mitad del grupo, reaccionó y siguió con la marcha.
−¿Qué le dijo?
−Pues nada, que sólo había olvidado la fecha.
−¡Ah!  −Repuso doña Zoila−  Entonces fue una Confesión.  Sí, seguro que se lo confesó y hasta hoy el padre lo ha recordado.
−No creo, doña, no se puede ser tan exhibicionista con esa cosa.
−¿Pero en qué mundo vive, Bocanegra?  El abuelo del abuelo de su abuelo y el papá hicieron lo mismo.  ¿Por qué cree que se llama Del Ahorcado el puente?
−Cinco años llevo de mi traslado, señora ¿cómo saberlo?
−Porque allí se han ahorcado todos los Buenaventura.
Finalmente llegaron a una casa vieja, de dos niveles y de estilo isabelino.  El padre Pagano empujó la verja y todos entraron a la propiedad que lucía un hermoso jardín frontal con geranios, azucenas, dos cipreses altos y un fornido laurel ¡ah!  Y un sauce llorón.  Doña Mariquita, que limpiaba un jazmín, extrañada, fue al encuentro del padre Pagano y su comitiva.
−¿Pero qué ha ocurrido, padre?
−¡Javier! ¿Dónde está ese muchacho?
−¿Pero qué ha hecho mi hijo, padre?
−¡Dejémonos de preguntas, por favor!  ¿Dónde está?
La señora alzó la vista hacia una ventana en el segundo piso y hacia allá habló el padre poniendo sus manos como altavoces. 
−¡Javier!  ¡Javier Buenaventura!
Los demás miraban curiosos hacia la ventana, y doña Mariquita se unió al padre.
−¡Hijo, qué ha pasado con el padre Pagano!  ¡Aquí está con otros vecinos!
Finalmente la ventana se abrió y el treintañero Javier sacó medio cuerpo.
−¡Qué pasa, padre! −Dijo saludando con su mano a otros conocidos.
−¡Que quiero hablar contigo! ¡Eso es lo que pasa!
−Lo siento, padre.  Ya hablé en su momento con usted y mire todo el espectáculo que trae a mi casa.
−Yo no he dicho nada a nadie, se me han pegado en la calle.
−¿Y esos letreros? −Hasta entonces el padre Pagano se dio cuenta de ellos y con un arrebatado gesto pidió a sus dueños que los bajaran.
−¡Que se nos ha ocurrido a nosotros, Javier!  “¿Adónde irá el padre?”. Nos hemos dicho, y le hemos seguido −aclaró Prudencio, su jefe en el taller.
−Pues no quiero que se metan en esto, que la decisión ya la he tomado.
−¡Qué decisión, hijo! −Dijo doña Mariquita adivinando los planes de su Javier−.  ¿También vas a suicidarte?
−Que sí, madre.  Es lo que hacemos los Buenaventura.
−¡Pero habrías de tener primero un hijo, o dos!
−¿Y con quién, dímelo tú? −Preguntó exasperado, Javier.
−¡Tú no vas a hacer nada, porque es pecado!
−Escuche padre −añadió Javier sacando el cuerpo y sentándose en el alféizar de la ventana−, tengo derecho de hacer con mi vida lo que me venga en gana.
−¡Oye, Javier, amigo mío!  ¿Me dejarías tu bicicleta? −Preguntó el cartero, Bocanegra.
−Por supuesto que te la dejo, pero la cuidas.
−¡Oye, amigo −se adelantó otro−! ¿Y tu radio, si ya no te va a servir?
−¡Madre! Le das a Jorgito mi radio −doña Mariquita asintió y Jorgito sonrió feliz.
−¿Y dónde lo harás? −Preguntó doña Zoila.
−¿Y dónde más, señora? ¡En el puente!
−¿Y se puede saber la hora? −Dijo otra mujer.
−¿Y para qué quiere saberlo? −Respondió Javier− ¡No quiero mirones!
−¡Voy a llamar a la policía, que acordonen el puente y no vas a poder…!
−Que no tenemos muchos agentes, padre −dijo el sargento Alegría quien desde la comisaría se había unido al grupo.
−Pues ya estuviera llamando por radio para que se los envíen.
−Si no tenemos ni telégrafo, ¿de dónde la puta radio?
−¡Bien!  −Remató el padre−  Baja entonces, y te daré la extremaunción.
−¡Que no estoy enfermo, padre! −Reclamó Javier.
−¡Pero sí a punto de fallecer!
Entonces el sargento Alegría se puso al frente y habló con mucha autoridad.
−¡Escucha, muchacho!  ¡Si te suicidas, que es el peor de los delitos, serás pasado por las armas! 
−¡Pues me aseguraré de no quedar vivo!
−Señora −pidió el sargento a doña Mariquita−, condúzcame a esa habitación que desde este momento su hijo queda bajo arresto por hablar así a la autoridad.
−¡No le hagas caso, mamá! ¡Que si alguien se atreve, ahora mismo me tiro!
Todos los presentes lanzaron un:
−¡Javier, Javier, Javier, Javier!              
Tres meses, con sus mañanas, tardes, noches y madrugadas duró aquel asedio.  El jardín de los Buenaventura se volvió un campamento vecinal; el mismo padre Pagano trasladó allí su pequeña parroquia y confesaba, daba la misa y comunión, teniendo siempre a la vista a Javier con quien charlaban de todo.  También allí se llevaron a cabo varios funerales y honras fúnebres, doña Zoila, el cartero Bocanegra, Prudencio −su jefe−, y hasta el mismo padre Pagano pagó su tributo a los años. 
Finalmente, Javier, al ver tantos velorios en su jardín, y que la gente sufría mucho, desistió de continuar con la tradición familiar; lo cual −hay que decirlo− descorazonó a todos los vecinos.

64 comentarios:

  1. Julio:
    ,Siempre romper las tradiciones entraña ser condenado al ostracismo. Aquí has logrado retratar bien ese conflicto entre seguir con la tradición o romperla. Aprobación y desaprobación se entremezclan de un modo asombroso.

    Un cuento intenso, con su toque irónico y los nombres de los personajes totalmente arquetípicos.

    Un cuento para reflexionar sobre las redes familiares y de parentesco en las que estamos inmersos. Las redes troncales y colaterales que nos permiten heredar muchas cosas buenas, pero también nos llevan a tomar decisiones inconscientes equivocadas.

    Muy bueno
    Excelente
    Felicidades
    Abrazos
    Ana

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  2. Muy bueno el relato. Hay tradiciones que efectivamente es mejor romper. La parte final me gustó mucho, eso de retratar el morbo que le gusta a tantos.

    Un abrazo.

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  3. Después de la que lía, yo me lo tomo con alegría, y digo: ¡Será mamóooonnnnnnn!!!!! Se quedó con todo el mundo con toda su cara dura.

    Plas, plas, plas, Julio, qué buen rato me has hecho pasar!!!

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  4. Já, toma ya!

    Muy bueno, Julio.

    Besos.

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  5. rompes los esquemas de cualquiera, julio. eres un cirujano del hombre, y tus alumnos nos agolpamos pasmados tras el cristal; maestro, amigo, poeta.

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  6. Jopetas con "el Javier"!! Y el caso es que luego fallecería de algo peor que el suicidio, que total, si era tradición familiar bien podía haberla seguido, pues después de tantos días de asedio vecinal casi le dio tiempo para engendrar un descendiente y ya cumplía el plan a la perfección. Bueno, ya que el muchacho tuvo opinión propia, vamos a acabar por aplaudirle. Aunque al que yo aplaudo de buena gana es al genial autor de esta obra fantástica.
    Besos, corazoncico.

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  7. Ana Muela Sopeña: Me pareció curioso ese asunto familiar de los Buenaventura (con semejante apellido), el sensacionalismo de los vecinos y la extraña condescendencia de la madre, en fin. Los cuentos, eso son. Un gran abrazo y gracias por tus reflexiones.

    Halcón Peregrino: Gracias, amiga mía, todo un caso los vecinos que antes que Javier cumpliera con sus deseos habría de aprovechar "las cositas" que dejaba. Un gracias y abrazos.

    ion-laos: Este Javier Buenaventura, a todas luces es un inconsciente ¡mira que no satisfacer la curiosidad de sus vecinos! En fin, gracias por el aplauso, amiga mía. Abrazos.

    Ene: Celebro que lo disfrturas, y nos dejes esa importante huella para el devenir de Hablapalabra, en tanto les tengamos seguirán las historias corriendo por este espacio. Un abrazo.

    kynikos: ¡Pero, mi buen amigo! NO sabes cuánto hinchas mi vanidad, poeta -la agradezco y disfruto sinceramente-. Creo en la literatura como un medio para mostrar escrituralmente personajes y fábulas que pocos pudieran conocer, a menos que haya un autor que las atestigüe. Leerte, ya lo sabes, también es una experiencia invaluable. Mil gracias, amigo mío. Mil gracias.

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  8. merche marín: Lo dicho, poeta querida, este Javier es un desconsiderado y un mal agradecido que no supo corresponder con el "interés" de amigos y vecinos. Mil gracias por venir, por tenerte en Hablapalabra y sentirte tan cerca con tus valiosos comentarios. Un abrazo.

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  9. Me gusta que se rompan tradiciones,sobre todo aquellas que uno no entiende y sigue por que sí, como un borreguillo digno.
    Nada, nada, Javier hizo muy bien en cortar por lo sano y no tirarse del puente.

    Me he reído con el final.
    Me ha gustado.

    Un saludo.

    (No soy Anónimo, soy Sue de http://exploralmas.blogspot.com/ )

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  10. Un beso tyorero!!!Javier supo romper con las tradiciones a tiempo a pesar de las habladurias!!!Bien por jvjavi!!!!!!!Torero millll besoss

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  11. ¡GENIAL! jajaja La manera con que has encarado el tema; entre la ironía y la inocencia, la comicidad y el absurdo... Faltaron las cámaras de "Crónica TV" para inmortalizar el momento cumbre (para los que no conocen "Crónica TV", aclaro que es un canal de televisión y también un periódico argentinos por demás sensacionalistas, caracterizándose por filmar accidentes, muertes, -mostrando los cadáveres sangrantes en "todo su esplendor"- hasta han sido "intermediarios" entre un delincuente con un rehén y la policía)
    Me fui de tema, pero fue para explicar mi comentario...
    Volviendo a nuestro querido Javier, fue la deshonra de la familia. ¡La juventud está perdida! ¡Buenaventura eran los de antes...! jajajajaja

    ¡Me encanto, Julio! Bravooooooooooooooo, mi querido amigo, otra joya de colección. Un beso grande!!!

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  12. No es nada pero me alegro mucho de que rompiese esa absurda tradición sin pies ni cabeza.
    Hala,así los vecinos lo dejarían en paz y se irían con su también absurda melancolía ante el frustrado suicidio.
    Genial este relato tragicómico.
    Besos.

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  13. Muy bueno!!!! aplausos. Muy bien llevado, mucho diálogo.
    Genial...
    Creo que Javier me desilusionó también, pero para bien! (si cabe la contradicción)

    Ahora: me pregunto ¿qué haría el padre Pablo Pagano de la parroquia Ntra. Sra. del Rosario (aquí en Salta) al leer este cuento con su nombre involucrado?
    Jaja, Abrazo grande Julio querido.
    Diego

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  14. Menos mal que rompió con esa absurda tradición. Además no sabían los Buenaventuras que atentar contra la vida era castigado con la peor de las condenas? que no es otra que regresar a la Tierra y pasarlo más jodido ...

    Un abrazo

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  15. Cuando me hice a la idea del suicidio va el escritor y me cambia el final...Bravo Julio, genial y muy divertido.

    Besos desde el aire

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  16. Pues el vecindario se quedó con tres palmos de naríces..jajja!!!
    A desmontar el campamento..,y cada mochuelo a su olivo,jeje
    Por Dios bendito..¡¡cuantos funerales en el jardín del pobre Javier..!!
    No me extraña que acabara por romper la tradición, solo por darles a todos en las naríces.

    Divertidísimo cuento el que nos traes hoy.Me reí de veras con los diálogos gritones de los personajes...,como pregoneros vendiendo el pescado..jajaja!
    Mmmmuuuyyy bien,Sr. Julio.
    Las malas tradiciones a veces hay que sanearlas.

    Unos abrazos desde mi admiración,y por supuesto le presento mis respetos(aquí mis respetos..,aquí el sr. Julio..)

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  17. Hola Julio,

    Después de leer esta historieta muy peculiar sobre ciertas tradiciones familiares muy pintorescas -por cierto- llevo la sonrisa de oreja a oreja. Que bien esquematizado va el tema, sabiendo que ciertas tradiciones son necesarias regarlas no para alimentarlas si no para que se ajen. Lo has conseguido de una manera muy peculiar. Felicitaciones por el recital y sigue con esa brocha pictórica que nos dejas anonadados de tales acontecimientos.

    Un fuerte abrazo desde Galicia.

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  18. Hola Julio!! Por fin alguien rompía la tradición, aunque me parece que todos estaban esperando el espectáculo. Muy bueno amigo, como siempre.
    Besosssssss

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  19. mmm, tiene muchos anios Javier para cumplir con la tradicion familiar.

    Las tradiciones familiares son fuertes, y esas costumbres son dificiles de romper. Es como "traicionar" la sangre.

    Ojala Javier, siga, decepcionando a los vecinos.

    Me encantan tus cuentos cortos y su mensaje subliminal.

    Saludos,

    Petra

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  20. Qué imaginativo humor, espectacular Julio! Sería muy bueno montar una obra de teatro con este libreto!!! Al fin y al cabo tendría un solo escenario, la casa de los Buenaventura! Y tendríamos motivos para reirnos un rato.

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  21. Julio...tienes una originalidad que me pasma...siempre me sorprenden tus relatos, pero lo que más me gusta son los finales siempre positivos y me puedo ir llena de paz...¡Felicidades! Y mi infaltable abrazo para ti.

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  22. Bravo por Javier, hay tradiciones que se rompen y no pasa nada. Cuando alguien se "va" deja algo que puede quererse, felicito al autor por dejar que los personajes lo pidan. Un abrazo

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  23. Maravillosa pintura de pueblo amigo Julio, usted es un auténtico narrador "todo terreno",

    aquí he visto el realismo mágico al servicio de la sonrisa; sublime-sublime,

    Abrazos

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  24. Lo peor que le puede pasar a un suicida convencido es que una pandilla de indignados morales le invada el jardín para impedirle seguir con la ancestral tradición familiar...
    Lo mires por donde lo mires (los nombres de los personajes, sus reacciones, las situaciones que viven), tu excelente relato despelleja a la sociedad actual de una manera sutil, entretenida e inteligente, y mantiene un genial equilibrio entre la acidez y el humor. Si llevara sombrero, me lo quitaría.

    Un buenaventurado abrazo.

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  25. Vaya tela Julio!!!!es que hay que fastidiarse con la gente!!!!lo morbosos que podemos llegar a ser!!!! pero cuando se nos meterá en la cabeza que hay que vivir y dejar vivir....
    Yo lo de las tradiciones familiares....lo veo muy relativo, será porque soy un alma libre...
    Fantastico relato. Como siempre. Un abrazo gigante.

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  26. los pucheros de kasioles6 de septiembre de 2011, 1:42

    En nuestra sociedad, por desgracia, el morbo arrastra a la gente, es capaz de mover masas y muchos bolsillos se engrosan a su costa.
    El atractivo que despertaba la tradición de los Buenaventura, el pueblo no se lo podía perder.
    Pacientes y expectantes, hacían guardia pegados a la casa de Javier.
    Menos mal que algo acaba bien.
    En los Buenaventura, algún juicioso tendría que haber.
    Felicitaciones, siempre nos entretienes con tus relatos.
    Abrazos de los pucheros (sin cerdo)
    Kasioles

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  27. Me ha encantado tu relato..
    fascinare esa modo de ver la gente las tradiciones de familia..
    Los vecinos, los amigos y hasta el curo..es una autentica gozada...
    te felicito..
    un abrazo

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  28. Una vez más sorprendiendo y descolocando a tus lectores con nuevas vueltas de tuerca y escenarios, esta vez retratando de forma magistral esas cosas que sólo se entienden y aceptan en los pueblos—da igual el país—y por los del pueblo.

    Excelente crónica del morbo y el sensacionalismo que dibuja una sonrisa gozosa en el lector.

    Bravo.

    Un abrazo.
    PD-Mi nombre verdadero es Javier...

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  29. Hay tradiciones que es mejor romper aunque al romperlas decepciones a los vecinos.
    Un relato lleno de ingenio coomo ya nos tienes acostumbrados.
    Un abrazo

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  30. Jajajaja, pero que divertido puedes llegar a ser Julio!
    De algo tan triste como es un suicidio lo has convertido en un espectáculo.
    Me ha hecho gracia el pobre Javier... marcado por la tradición familiar...
    Lo que me ha horrorizado es como has reflejado una realidad cruel, la de los vecinos... ajenos al sufrimiento de esa madre, a que Julián se quite la vida... ellos están pendientes del espectáculo y sobre todo de sus bienes....
    Hay gente sin corazón... y sin sentiemientos.

    Un bello relato que refleja el derecho a ala elección de la muerte... por las causas que sean.. aunque ahi hay mucha tela que tratar y el pasotismo y prevalencia del espectáculo y el morbo de la gente ante un suceso de este tipo.

    Muy bueno Julio... genial.

    Un abrazo grandote.

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  31. No se respetan las tradiciones.
    No sé donde vamos a ir a parar.
    Nos hemos vuelto de un cobarde...

    Saludos.

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  32. La verdad es que entiendo a los vecinos. No te fastidia que los tiene meses esperando el fatal desenlace (y por supuesto la bicicleta y la radio) y luego el tio se echa atrás alegando ruptura de tradiciones. Este chico no tiene verguenza nu dignidad. Pero ¿en que lugar deja a la familia que se sacrificó durante tanto tiempo?. jajajaaa Muy bueno Julio tienes la capacidad de enganchar desde el primer renglón. Un abrazo.

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  33. Sue(exploralmas.blogspot.com): Por supuesto que apoyamos a Javier y su corte desconsiderado de la tradición familiar. Gracias por llegar, bienvenida.

    midala: Estoy seguro que, ahora que escribo esta respuesta a tu comentario, ya tu ojito ha pasado por la cirujía y se enfrenta a una rápida recuperación. Gracias por mi "Torero". Vas a estar bien. Un abrazo.

    Diana Profilio: Bien has dicho: "inocencia, la comicidad y el absurdo" hacen de este relato un digno material para tu Crónica TV. sobre todo para significar el grotesco de un Javier que ha deshonrado a su familia. Un gran abrazo, amiga mía.

    Marinel: Me parece bien, también que el buenazo de Javier haya roto con una "inexplicable" imposición familiar. Un abrazo, y mil gracias por acompañarnos, amiga mía.

    Diego: A todos nos desilusionó, Javier, pero lo apoyamos.¿Así que hay un padre Pagano en Salta? Igual hubiera utilizado el apellido que no es más que un juego literario. Un abrazo, Diego.

    Jessenia: Alguien le habrá dicho eso a Javier, que vuelven a la tierra y les va peor, porque el amedrentamiento del sargento Alegría ni lo conmovió. Gracias, poeta, por venir y acompañarnos.

    Rosa: Fue Javier Buenaventura, amiga mía, quien al final dijo ¡pues no, ya no me suicido con tantos muertos en mi jardín! Gracias por venir. Un abrazo.

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  34. La sola mención a Bocanegra ya nos remite a la condición básica de la sustancia literaria. Puede parecer parafójico pero el mero hecho de narrar en clave imaginativa y contrastar lo escrito con lo real consiste en una viva prueba de la gran ambivalencia de la vida misma. Nosotros seguimos "surrealisticamente" abonados a nuestro blog y desde esa atalaya aupamos lo grotesco, tentamos lo iconoclasta y te volevemos a reclamar para que mandes un nuevo comentario. No te preocupes por el uso de otros idiomas, ya queda claro de nuestra parte que hoy por hoy el castellano es un vewhículo de comunicación más ágil y universal, por la cual cosa agradeceremos que nos vuelvas a dedicar un comentario, aporte o simple saludo.

    Un abrazo.

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  35. Maribel Cano: Bien has resumido el cuentico, querida Maribel, ¡un palmo de narices al morbo y la malicia de un vecindario ansioso de muertes! Pero lo más ingenioso ha sido tu: "Le presento mis respetos(aquí mis respetos, y aquí el sr. Julio)". ¡Genial! Un gran abrazo.

    Quino: Ya verás, poeta amigo, el reto que significa para Hablapalabra satisfacer el exigente gusto de escritores(as) como ustedes. Mil gracias por la lectura y vaya hasta Galicia un fuerte abrazo.

    Gabriela Maiorano: Javier -el protagonista- a todas luces es un gran desconsiderado (un buen desconsiderado esta vez) al no satisfacer el grotesco morbo de sus vecinos. Un gran abrazo.

    Unmasked (sin caretas): Celebro que te gusten los cuentos, querida Petra, que vengas y nos acompañes y, por supuesto, que nos dejes tus apreciaciones. Un gran abrazo.

    maria cristina: Cuando la dramaturgia haga su aparición ocupándose de los Buenaventura, te lo haremos saber, María Cristina. De momento es una genial idea. Un gran abrazo.

    Cinarizina: De eso se trata, poeta amiga, que disfrutemos ese compartir nuestras letras, contaminar de nuestros sentires a los amigos. Mil gracias por venir. ¡Nicaragua espléndida! Un abrazo.

    Lapislazuli: El autor sólo es un escribiente, organizador de la voluntad de los personajes, de ello ya estamos claros. Mil gracias poeta. Un gran abrazo.

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  36. Juan Ojeda: Mi genial, amigo escritor, tu "todo terreno" ha hecho que una amplia sonrisa -vanidades- se dibuje en mi rostro; no se me hubiera ocurrido para significar la variedad temática en un escritor... Todo terreno. Me gusta y agradezco -ya bajó la vanidad- cariñosamente. Usted, amigo mío, eres una gran persona. Un abrazo.

    Mercedes: Me alegra que hayas tocado uno de los cristales del cuento, Mercedes. Las Sociedades , tan desorientadas y hambrientas de pan y circo piden y exigen holocaustos, y ya ves, la sentencia bíblica lo anuncia: "Pide y se os dará". He ahí nuestra decadencia. Gran lectura, amiga mia, gran lectura. Un buenaventurabrazo.

    METAMORFOSIS: La gente, amiga mía, puede llegar a veces a estados de tiranía y excelsa necedad. Ya ves cada presidente o diputado, senador o intendente que elige. En fin. Un metamorfoseado abrazo.

    los pucheros de kasioles: Entre el aroma de las especias, guisos, frituras y ensaladas me llega un comentario estupendo -como todos-, y como postre un: "Menos mal que algo acaba bien.". Un abrazo libre de cerdo. Gracias.

    JValentina: Gracias mil por llegar, te estábamos esperando. Aquí, te lo aseguro, la pasarás de maravilla, no tanto por los cuentos y relatos sino por la calidad de escritores y escritoras que me acompañan y hacen de Hablapalabra un espacio habitable con cariño y hermandad. Bienvenida.

    clochard: Abrazo este cuento por los múltiples comentarios positivos y cariñosos y porque nos presenta al creador de Clochard: Javier. Gracias mil, escritor amigo. Gracias. Un abrazo.

    Chelo: Gracias... Ahora ya puedo decir, poeta amiga, por seguir acompañándonos, haciéndonos sentir tu apoyo, sin el cual, ya lo sabemos, poco o nada tuviéramos que hacer autores como yo. Mil gracias, otra vez. Un poético abrazo.

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  37. Gala: Lo dicho, amiga mía, los vecinos están más pendientes del espectáculo y sobre qué pueden esquilmar antes que Javier se vaya al otro mundo. (Hay gente descorazonada) Un grandotote abrazo.

    TORO SALVAJE: Nos has hecho reír y carcajearnos, amigo mío ¡adónde iremos a parar con estas irresponsabilidades! Muy bueno. Un abrazo.

    Karras: ¡Y sigo con las risotadas! "(...)Este chico no tiene vergüenza ni dignidad. Pero ¿en que lugar deja a la familia que se sacrificó durante tanto tiempo?.". ¡Estupendo, amigo mío, estupendo!

    penyabogarde: Lo haré amigo mío, siempre estaré allá en sus espacios, toda vez me dejes una huella, un aviso, una seña, cosa que siempre respeto. Así funciona Hablapalabra, me dejan un comentario o una seña, un saludo y reaccionamos -en venganza- yendo a dicho espacio, leer y dejar nuestro comentario.
    Un gran, gran abrazo.

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  38. bueno...bueno ,yo a medida que leia y al final tanta gente se agrupaba al suicidio ...yo me decía para mi este no se suicida y acaba con la tradición y efectivamente ...yupiiiiiiesta vez lo acerte yooooooooooooooooooooooooooooooooooo
    un abrazo
    Marina

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  39. JULIO,me encantó tu relato ya que no soy de tradiciones y ese giro final...de lo más inesperado.
    Millones de besos.

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  40. ¡Ozú con los Buenaventura!...
    Formidable relato Julio. Te aplaudo con el corazón.
    Un abrazo.

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  41. Marina-Emer: Ha habido una conexión vital entre el relato y tú, querida poeta. Aprovecho para felicitarte por ese viaje al desván en tu Espigas del Alma. Un abrazo.

    MORGANA: Mil gracias, amiga mía, por haber venido y disfrutado del cuentico. No te ausentes mucho, que te echamos en falta. Un gran abrazo.

    Towanda: También nosotros aplaudimos tus creaciones, escritora amiga, también nosotros lo hacemos. Un gran abrazo.

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  42. Depende que tipo de tradiciones hay que seguirlas o no. cada cual debe de ser libre de elegir. Me pareció estupendo que rompiera la tradición…hay mucho morboso por ahí. Un final inesperado. Me encanto. Un bessito

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  43. Pero que poca vergüenza,primero romper una tradición familiar y después faltar a la palabra,si le queda un mínimo de dignidad tendría que quitarse la vida,nada más que por todo follón que se ha creado con su supuesto suicidio.El afán de protagonismo y el victimismo de algunos suicidas es fácilmente criticable.Genial una vez más el relato.Saludos Julio.

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  44. Formidable y genial relato Julio, como todos los tuyos. A veces, uno no se atreve a romper con las tradiciones, pero llega el día que hay que saltarse las reglas para seguir el camino.

    Un fuerte abrazo

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  45. Ciertas tradiciones, convienen morir junto con su generación. Magnífico relato Julio.
    Un abrazo !

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  46. Siendo espléndido como es tu relato, hay algo que pintas magistralmente y es el morbo de la gente, no ya de pueblo si no en general cuando presuponen algo cuyo resultado es macabro. Es como aquel día (y el hecho es real) que hubo un atropello cerca de mi casa y habiendo escuchado el griterío me asomé a la ventana; lo que ví no lo he podido olvidar: la gente corriendo hacia el suceso, y algunos gritando: "corre, corre... que nos lo perdemos".

    Un enorme abrazo amigo mío.

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  47. ¡Menos mal que se rompe con esa maldita tradición familia!. Pero ya fuera del relato tan excelente, como siempre, sí que es cierto que hay que romper ciertas tradiciones familiares porque la vida cambia, el tiempo pasa y, lógicamente, dichas tradiciones hay que cambiarlas o desecharlas.
    Abrazos. Rosa.

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  48. ¿Cómo no va a descorazonar? tanto tiempo esperando que ocurran las cosas, eso sin contar con las herencias que dejaba a sus vecinos y va javier y al final desiste ¡desde luego, que poca palabra la suya!.
    Si es que no hay nada como ver las cosas con nuestros propios ojos para darnos cuenta de como son.
    Como siempre un relato muy ameno.
    Besos.

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  49. Menos mal que Javier planifica a medias su suicidio. ¡Y menos mal que con esas intenciones no consiguió engendrar engendro...
    Sencillamente genial la reflexión moralizante:
    "¡Si te suicidas, que es el peor de los delitos, serás pasado por las armas!
    −¡Pues me aseguraré de no quedar vivo!"
    En otro capítulo desarrolla este perogrullo. Veremos qué cara se le queda a uno recién suicidado y pasado por armas. ¡Jo, tío!
    Besos/abrazos, Julio

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  50. pues vaya con esta tradición, la verdad es que como dicen más arriba algunas tradiciones son bien absurdas, pero si está genial representado como los vecinos se aferran a sus bienes materiales, todo pasa y todo queda.
    Gracias por tu visita a mi blog es para mi un honor poder crecer por medio de las personas que llegan a mis casas virtuales

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  51. Romper las expectativas de todo un pueblo es un delito ya de por si...
    Un abrazo.

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  52. Aquí un alumno que llega retrasado a clase. Sí, maestro, siempre llego de los últimos... (es que quiero ser de los primeros :)
    Pues yo encuentro que una tradiciõn tan chula no se ha de perder, el olor de los cirios, el aullar de las plañideras, el elegante ataúd a juego con los crisantemos, vamos, una verdadera alegría para los sentidos. Además, dónde mejor airear los cotilleos del pueblo?
    De todas formas, el final es una pasada.
    Al leer un cuento tuyo hay que hacer como con el buen vino: empinar bien la copa, que esa última gota es la deja el regustito. :)
    Un abrazo, multiplicado por cualquier cifra mayor de mil :)

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  53. ¡Aplausos!

    ¡Aplausos!

    Que buen relato. Admiro tu creatividad y como pasas de una historia a otra totalmente diferente. Escribes muy bien y sabes llevar y mantener al lector comiendose las uñas.

    mariarosa

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  54. Esto confirma lo que pienso, que los suicidas que anuncian tanto su muerte, al final no lo hacen.
    Los peligrosos son los "calladitos"...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

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  55. Hola Julio

    Una vez más me ha encantado, es maravillo. Cómo somos las personas, llenas de contradicciones y al morbo. me alegro que javier, rompiera la tradición familiar, alguien debía ser el primero ;).

    Bonito cuento.

    Besotes.

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  56. Es un relato estupendo, pero me imaginaba un trágico final, no se porqué, pero a medida que iba leyendo, me iba imaginando al padre pagano orando en el puente ante el suicidado!!
    Es una historia que me ha cautivado.
    un abrazo

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  57. MEN: Existe en algunos países -que omito nombrar para no herir susceptibilidades- tradiciones que ya es hora de ir revisando, sobre todo porque los sujetos de ofrenda o espectáculo son nuestros niños ¡vergonzante! Un abrazo, amiga mía.

    Bosón de Higgs: Ya no se puede, amigo mío, ¿te das cuenta? La poca ética, moral y palabra que tiene este personaje ¡adónde iremos a parar! (En el fondo es mejor así, y sé que piensas igual) Un gran abrazo ¡ah! Y gracias por la estupenda actuación de la niña Talbot ¡genial! Un gran abrazo.

    Nerim: Decisión propia, tener una vida, orientar el curso de nuestras actividades de acuerdo a NUESTRAS percepciones de la vida y el universo, lo de más, lo demás, amiga mía, hay que revisarlo. Un gran abrazo.

    Luis Fernandez Duque: Poeta amigo, ciertamente hay tradiciones que ya no justifican ni hablan a las generaciones con aquellos códigos con los que fueron fundadas. Un abrazo.

    Chesana: La espectacular curiosidad de nuestra gente, que no solidaridad o ver en qué ayuda, sino simple morbo, nos induce a deplorar el avance que el vacío mental produce en nuestras generaciones. Agradezco que te acerques a acompañarnos ¡invaluable! Un abrazo.

    Rosa Mª: Definitivamente muy de acuerdo contigo, poeta, no podemos seguir atávicamente costumbres que no nos dicen nada, absolutamente nada. Un gran abrazo.

    Rosi: Y lo que pasé escribiendo como loco cuanto ocurría en esa pequeña ciudad y al final, Javier ¡No muchas gracias, ya no me suicido! Es un descosiderado. Mil gracias por tu paso, querida amiga, mil gracias. Un abrazo.

    PiliMªPILAR: Se me antojo, querida poeta, algo así como que una persona le diga a otra "¿Y qué harías si yo muriera?", y la otra le contestara: "¡Pues te mato!". Así andaba el sargento Alegría con el delito de nuestro Javier Buenaventura. Mil gracias por estar, leer y comentar el cuentico. Un abrazo.

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  58. Carrachina: Es que Javiercito no se iba a ir de este mundo dejando inservibles sus pertenencias, algo tenían que aprovechar sus vecinos. Gracias por venir, y espero que te quedes con nosotros. Sé bienvenida, siéntete en tu casa y crezcamos juntos en la palabra. Un abrazo.

    La Zarzamora: Y habrá que buscar ahora, qué castigo se merece nuestro Javier Buenaventura. ¡Bienvenida a Hablapalabra! La promesa es que estarás entre magníficas personas, escritoras y escritores de mucho talento que compartirán contigo su talento y hermandad. Un abrazo.

    Eduardo: Con tu lirismo, poeta, "(...) el olor de los cirios, el aullar de las plañideras, el elegante ataúd a juego con los crisantemos,", y el canturreo de los "Salve" hacen que verdaramente deploremos la decisión de Javier. ¡Salud, poeta hermano! ¡Salud y gracias por tanto estímulo! Un abrazo.

    mariarosa: Aun estoy de pie con tus generosos aplausos, amiga mía, mil gracias por ellos, y sobre todo por acompañarnos y dejarnos (además del aplauso) tus valiosos comentarios. Un abrazo.

    Scarlet2807: He sostenido que el suicida que anuncia sus planes ¡está pidiendo a gritos auxilio! Bien dicho que los calladitos son los más eficientes. Gracias por tu lectura. Un abrazo.

    Mandalas, Espacio Abierto: Ciertamente, lo hemos dicho allá arriba, es bueno replantear las tradiciones. Por supuesto que el cuento es una fábula, es una fotografía para poder ver en perspectiva todo lo demás que como "tradición" se disfraza para el retraso y la idiotez. Estamos esperando tu nuevo espacio relacionado con "la vida y la muerte". Un abrazo.

    CUATRO ESPECIAS Por ELENA ZULUETA DE MADARIAGA El relato dispara la imaginación de todos nosotros, querida Elena, y añadimos más escenas a lo escrito ¡lo cual es fabuloso! Celebro que tus cosas anden mejor, que haya intereses más próximos a materializarse y sobre todo ¡que tantos amigos te salgan al paso con optimismo, hermandad, y buenos deseos! Sé muy feliz, lo mereces por ti, tu familia, amigos ¡y nosotros! Te ruego que te quedes con nosotros (por favor) Un gran abrazo.

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  59. Estimado Julio , estupendo relato y siempre me dejas asombrada con tus finales.Supongo que seguir las tradiciones debe ser un orgullo , pero en este caso , casi que mejor gritarlo a los cuatro vientos , al menos a supuesto un objetivo alargamiento y tal vez quizá un gustillo a seguir viviendo.¡Quien iba a decir que él seria el protagonista de tantos velorios en su propio jardín! Me ha encantado.

    Un fuerte Abrazo.

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  60. Raelynn: La vida es un misterio, escritora amiga, que no hemos de tratar de resolver sino obedecer su mandato ¡vivirla! Mil gracias por tu presencia, tu lectura y conceptos. Un abrazo.

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  61. Ha iniciado este relato con tanta fuerza y convicción que sentía que esa marcha que encabezaba el padre me llevó por delante a mí también y cual curioso extra los seguí para saber hasta dónde llegaban y en que desembocaba toda eso.
    Una vez más me he quedado atrapado en la jaula de sus cuentos que no nos permite escapar hasta que lo terminamos de leer (y a veces incluso hay que leerlos hasta dos veces antes de salir).
    Otro gran trabajo, Julio. Saludos.

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  62. julio: tengo toda la intención de quedarme dándote la lata durante mucho tiempo y si no fuese así...seguro que tus narrativas irían conmigo, pero tranquilo, soy fuerte, muy fuerte y me tendrás aquí por mucho tiempo.
    Muchas gracias, por tu tiempo, tus palabras y tu amistad.

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  63. El que creó la familia liquido la raza humana. El patriarcado de las invasiones romanas creo la familia y creo a su vez el yo..la familia esta en posesión de un patriarca...y los miembros son eso..miembros...y todos deben seguir sus designios..no viven en función del nosotros (como vivían las tribus americanas no conocían el yo solo el nosotros)..sino en función de la herencia y del individualismo y arrastran designios de otros malditos integrantes.
    Este chico hizo bien en romper con los traumas familiares..
    Julio me mataste..jeje..ya quedamos menos..Prudencios..aunque mi nieto sigue con la herencia...jaja la vida es un contrasentido...patriarcal.
    Un abrazo

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  64. Siempre sorprendes al lector con los desenlaces...magistral amigo,sorpresivo!
    Sabes cómo hacerlo!
    Un abrazo...

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